El Vecino
Desde que éramos chicos, mi hermano me acariciaba. Él era ocho años mayor que yo y me decía que lo hacía porque me quería. Yo le respondía que se me sentía incómodo, pero él seguía. No sabía que hacer; me daba susto decirle a alguien, pues él era más grande y más fuerte. Sentía que mi mamá lo defendería a él. Fue hasta que ya éramos adultos que entendí que él me había violado. Tardé mucho tiempo en comprenderlo, y más aún en aceptarlo. Durante muchos años me costó trabajo acercarme a mi pareja, sentía que me podía dañar. Por fin logré hablarlo con una amigo que también había sido víctima de una violación por una vecino. El había ido a terapia y me ayudó.

Cargando... 